domingo, 23 de junio de 2019

Cada día, al menos una falta de respeto al Estado


Pablo Iglesias Turrión




Francisco Serrano Castroo
(El Juez Serrano)



Es llamativa para muchos la coincidencia entre VOX y Podemos a propósito de la sentencia del TS al enjuiciar los delitos de la manada. Y que conste que no tiene nada de particular en formaciones que surgen sin ideas ni objetivos concretos –a no ser la consecución de poder- sino más bien al albur del populismo (lo que las masa demanda ante el fracaso, por corrupción desmesurada en nuestro caso, de los partidos predominantes)

Mientras Pablo Iglesias felicitaba el viernes a la lucha feminista por la sentencia, creadora de jurisprudencia, e Irene Montero valoraba en un video la sentencia proclamando que "sin el movimiento feminista, sin el esfuerzo enorme de millones de mujeres que no han parado de gritar 'hermana, yo sí te creo', esta sentencia no sería posible", el juez Serrano (líder de VOX en Andalucía) afirmaba el sábado que la sentencia “no se atiene tanto a los hechos probados como a apreciaciones influidas por la presión externa.”

Por encima de Iglesias no hay más cúpula que pueda desautorizarlo y como se trata de un partido que vino a sustituir el sistema por otro, lo entiendo. Va en la naturaleza de Podemos, de Iglesias y de Montero. Lo que no entiendo es que continúe sin ser ilegalizado (la ministra portavoz insiste una y otra vez en que no hay en España ningún partido que no sea legal y legítimo; me temo que es incapaz de distinguir entre lo legal y lo legítimo) En lo que se refiere al juez Serrano me duele su postura (y más siendo juez) pero VOX ha salido con el capote de brega a desautorizarlo y su reacción ulterior ha sido aún peor: acusa a la turba “feminista supremacista” de dictar la sentencia, llegando a proferir que "hasta un gatillazo o no haber estado a la altura de lo esperado por la mujer podría terminar con el impotente en prisión" ¿Se habrá dejado él influir de tal manera en sus resoluciones judiciales mientras estuvo en activo?

Como se ve, todo un horror en dos fuerzas visiblemente antagónicas con una gran falta de respeto por el Estado.

E.L./23.06.2019

jueves, 6 de junio de 2019

“El mundo no está en peligro por las malas personas sino por aquellas que permiten la maldad” (Einstein)




Albert Einstein

         
            

     La cita del título de este escrito, proclamada por Alberto Einstein, es una realidad palmaria. Malas personas existirán siempre y harán maldades reiteradamente; sólo corremos peligro por permitirles su maldad.
        
       En diciembre 2013 publiqué un artículo que se llamaba “No podemos seguir viviendo sin valores” Pues al día de hoy seguimos viviendo sin valores. Coincido con Jaime Mayor en que la crisis que vivimos no es de naturaleza política ni es económica: es una crisis total de la persona que abandonó sus valores en 1989 y no los sustituyó y que vive al margen de la ética, en su propio interés y con una desvergüenza creciente porque todo está permitido, nadie se atreve a exigir decencia al de al lado y viceversa, no se exige el cumplimiento de la ley.

     Y ahora me pregunto con rabia y con determinación ¿qué es una persona sin valores humanos y que vive al margen de la ética? No es más que gente. Decía Diógenes en el s. IV a C. “Mucha gente, pocas personas” Como se ve, la humanidad (la inhumanidad más bien) ha progresado poco cultural y espiritualmente en veinticinco siglos por más que el desarrollo material, de confort y bienestar, haya experimentado unas cotas grandes (para la parte del mundo –la menor- que podemos disfrutar de ellas)

         Y tras este prenotando, que consideraba obligado, voy a hacer unas reflexiones sobre la situación de España.

        Desde la creación del nuevo estado, el estado social y democrático de derecho creado por la Constitución de 1978, hemos vivido cuarenta años largos de paz, estabilidad y progreso como no se habían vivido antes en nuestra historia. Y no era perfecta la Constitución, no eran perfectos los padres que la engendraron, pero se arrancó de unos presupuestos de ilusión, de decisión, de verdad, de autenticidad con un objetivo claro: crear un estado nuevo que sustituyera al del viejo régimen con la voluntad que señala el Preámbulo: 1) garantizar la convivencia democrática dentro de la Constitución y las leyes; 2) consolidar un Estado de derecho que asegure el imperio de la ley como expresión de la voluntad popular; 3) proteger a todos los españoles y pueblos de España en el ejercicio de los derechos humanos, sus culturas y tradiciones, lenguas e instituciones; 4) promover el progreso de la cultura y de la economía para asegurar a todos una digna calidad de vida; 5) establecer una sociedad democrática avanzada; 6) colaborar en el fortalecimiento de unas relaciones pacíficas y de eficaz cooperación entre todos los pueblos de la tierra.

         Y me pregunto ¿se ocupa alguien desde hace ya décadas en que estos objetivos que comenzaron a cumplirse se mantengan vivos? La respuesta es rotunda: NO, LOS QUE SE DEBERÍAN OCUPAR NO SE OCUPAN. y lo que se va dejando termina corrompiéndose.

         Reproduciré algunos párrafos de mi artículo “Me duele España” publicado en este mismo blog en 5 de marzo de 2017:

‘Voy a repasar episodios varios de la vida pública y privada y analizar en ellos la presencia de bondad, de verdad y de belleza. Son todos los que están pero no están todos los que son.

¿Es belleza la contemplación de lo que estamos viendo a diario en la vida pública? Una diputada que entra en el hemiciclo con su hijo lactante para amamantarlo desde su escaño y demostrar así que está contra el sistema. Otro diputado con una “cola de caballo” que casi le llega a la cintura, que viste ajeno también al protocolo exigido en el Congreso, ante el Rey en Palacio, ante los demás. Otra diputada que en plena sesión se huele la axila ¿para comprobar si había usado el desodorante en los últimos tiempos? Un diputado que desde la tribuna habla del Rey de España como el Borbón.’

Hablando en la investidura, Anna Gabriel. En sesión ulterior hizo una comprobación del olor de su axila.
"Cosas veredes, Mio Cid"


Joan Tardá se ha referido al Rey como El Borbón
         ‘Se hace con imposiciones a la mayoría, sin educación, sin modales. Y todo esto lo están permitiendo las autoridades que nos representan sin inmutarse, como si nada anormal, zafio, prohibido estuviera ocurriendo. Unos dirigentes a los que se llama líderes, que carecen de capacidad de liderazgo, cuyo único objetivo es mantenerse en el poder y, como no tienen condiciones de líder, no saben qué hacer, no quieren molestar a nadie, no les importa dejarse molestar (sí, carecen de dignidad) no negocian sino que hacen componendas, en la mayoría de los casos, de compraventa de votos, de trapicheo de puestos en las instituciones, de te tapo hoy yo a ti para que el día de mañana me tapes tú a mí, mis vergüenzas e indignidades, naturalmente. Respecto a todos aquellos que quieren acabar con nuestro sistema, el sistema o se defiende o acabarán con él ¿y después? Mirando hacia otro lado, como hacen las autoridades que nos representan sólo conseguirán que de verdad lleven a cabo la demolición del sistema ¿y entonces qué pasará? Las demoliciones son rápidas; algunas casi instantáneas, las voladuras controladas, pero las reconstrucciones conllevan mucho tiempo y mucho esfuerzo.’

         En estos momentos, dentro de la estructura del estado sólo son confiables para mí la persona de S.M. el Rey, la sala II del Tribunal Supremo y los cuatro fiscales de Sala, el magistrado instructor y una buena parte del sistema judicial en su conjunto, no todo él. Hemos visto con vergüenza (y más los que tenemos un mínimo de sensibilidad jurídica) cómo se ha plegado la Abogacía del Estado al mandato del gobierno rebajando, de manera infame, la calificación en su escrito de acusación en el juicio sobre el ‘procés’.

         ‘¿Es la verdad y la lucha indeclinable por ella la negación por sistema hasta la saciedad del escándalo de los Ere’s de Andalucía, de la operación Gurtel en Madrid y en Valencia?’

         ‘¿Es seguir el camino del bien proclamar por parte de directivos nacionales del PP (podría ser de cualquier otro partido, que es lo peor) que es decisivo en su programa acabar con la corrupción en España al tiempo que la policía entra en el edificio de Génova –en la sede territorial de Madrid- buscando pruebas del pago de las obras de remodelación del edificio en dinero negro? En este caso se desprecia la verdad al mismo tiempo que se desprecia el bien. La corrupción en todos los órdenes (público y privado) se ha generalizado con tanta naturalidad que hemos llegado a perder la conciencia del ilícito ético de la apropiación indebida, de la prevaricación, de la estafa, del blanqueo de capitales, del alzamiento de bienes y no digamos de la evasión fiscal. Cuando yo terminé la Licenciatura en ADE al comienzo de los años 70, salíamos convencidos de que el buen directivo hacía empresa y no negocio, no pretendía maximizar el beneficio contable sino el beneficio empresarial total, era como el buen comandante de un buque que es el último en abandonarlo en caso de tragedia, y sólo se lanzaba a la mar una vez que se habían puesto a salvo el pasaje y la tripulación. Y esto nos generaba ilusión por ejercer de directivos y desarrollar proyectos empresariales de éxito. Hoy hay un ambiente generalizado que cree que el que no se lo lleva p’a su casa es tonto. Pero no solo lo cree el que se lo lleva sino toda lo sociedad que se vació de valores en 1989 y no los ha sustituido.’

         ‘¿Es buscar el bien mirar hacia otro lado ante incumplimientos evidentes de la Constitución o las Leyes? ¿Cuánto tiempo hace que en Cataluña o en Euskadi cuando se exhibe una bandera regional no se hace junto a la bandera de España como es preceptivo? Se deja y se deja, se permite y se permite y de aquellos `polvos vinieron estos lodos que es lo que ocurre siempre ¿Y la persecución que se hace de la lengua española en Cataluña aun siendo la lengua más hablada en el territorio? No se permite escolarizar a los niños en su lengua materna con todo lo que eso supone contra el desarrollo psicocognitivo del niño.’ Si en estos momentos los votos independentistas en Cataluña son del orden de48 % podemos estar ciertos de que en veinte años más el independentismo, dejado a su albur, habrá crecido en veinte puntos. Cataluña habrá dejado de ser España porque lo hemos consentido. Y eso es una aberración carente de todo sentido histórico, político y humano. Sobre Cataluña publiqué en el blog en noviembre de 2017 un artículo titulado “Pensamientos, sensaciones, convicciones sobre lo que estamos viviendo en Cataluña”. A él me remito para quien me quiera seguir.


         Continúo: ‘¿Se sigue la senda del bien cuando se topa uno con cerca de cincuenta directivos de Cajamadrid que disponían de fondos ilimitados mediante el uso (el abuso) de unas llamadas “tarjetas black” porque eran ocultas a todo? ¿No sabía el Presidente Terceiro, que fue quien –al parecer- las introdujo, y los siguientes, que la tesorería es un recurso escaso? Lo supieran o no, aquí se empleaba como el petróleo en Venezuela: eterno e ilimitado.’

         ‘¿Siguen la senda del bien algunos miembros de la Casa Real al incurrir en adulterio reiterado o en beneficiarse de una maquinaria de tráfico de influencias generadora de pingües beneficios todos ellos espurios en su origen? Podría hacer algunas consideraciones sobre la conducta de miembros de la realeza, pero aquí sólo quiero apuntar que si la ola de amoralidad ha llegado hasta la Casa Real es porque la nación está viviendo sin valores de arriba abajo, ‘de la princesa altiva a la que pesca en ruin barca’.

La Infanta Elena e Iñaki Urdangarín


No quiero concluir con pesimismo para el que me lea. España ha pasado épocas peores y las ha superado, pero sólo cabe superarlas como se hizo antaño. Rebotando con firmeza como pueblo, como nación, renunciar a nuestros huecos días y armarnos de moral para que volvamos a ser la nación decente y eficiente que queremos ser. Pero para eso hay que olvidarse de nuestros políticos y buscar referencias en nuevos alcaldes de Móstoles, en nuevas Agustinas de Aragón, en nuevas Piconeras de Cádiz. Tampoco estaría de más unos constituyentes en la Isla de León que hicieran una buena Constitución para mucho más de cuatro décadas contando con la experiencia de la de 1978, vigente pero incumplida a diario. Que nos contagien los unos y los otros su moral y consigan rearmarnos. Y que nos dirijan unos líderes que crean en estos valores, que no se arredren en exigir el cumplimiento de la Constitución y de las leyes. Que sean guardianes e impulsores de la decencia. Elegiremos políticos, pero de una decencia equivalente a la de la nación renovada.


Y concluyo: Me duele España, pero tengo la esperanza de que seremos capaces de rearmarnos, de ser un pueblo y una nación renovada. Como proclamó San Agustín: "No digas que el tiempo pasado fue mejor que el presente; las virtudes son las que hacen los buenos tiempos y los vicios los que los vuelven malos." 







E.L./06.06.19

lunes, 29 de abril de 2019

Tras conocerse los resultados electorales de 28.04.2019


       

       
Noche electoral. En el balcón de Ferraz


             Lo primero que se me ocurre es felicitar a Sánchez, también a Albert Rivera, y desagraviar a Tezanos; no llego a saber bien si iba encaminado en la dirección correcta o si el camino que trazó ha servido al electorado para que llegara a las conclusiones conocidas.

         A partir de ahí, creo que los partidos de derecha han planteado estas elecciones, o contra sí mismos o con un análisis político equivocado de la situación española.

         Es difícil de entender que PP. C’s y VOX no hubieran decidido en su momento acudir en una coalición electoral si lo que pretendían de verdad (y no con la boca pequeña) era remover a Sánchez del Gobierno. Y, mucho más, sabiendo cómo se las gasta Pedro Sánchez, que viene aliándose con el diablo para mantenerse desde la moción de censura y más allá.

         El resultado ha sido el de un batacazo sin precedentes para el PP, sólo comparable al desmoronamiento de la UCD de muchos años atrás. Pero yo, que nunca me he dedicado a la política ni valgo para ella, me planteo lo siguiente: un partido que en los últimos años –hasta gobernando con mayoría absoluta- ha tenido a Rajoy sumido en siestas interminables sin afrontar los asuntos de España; que el mismo Rajoy renunció a dimitir para evitar la moción de censura que encumbró al Gobierno a Sánchez con los apoyos de indeseables conocidos (que ya no nombro por reiterados); un partido que ha estado sumido en la corrupción sistemática –la mayor tras la del PSOE con los ERES en Andalucía-; un partido que está estrenando Presidente y nuevos cuadros ¿es bueno que se presente en solitario a las elecciones o hubiera sido de más eficacia acudir a las elecciones en compañía de otras y con algo más de cobertura?

         Nótese que el número de escaños obtenido por la derecha (PP, Vox y C’s) ha sido 147 frente a 158 de la izquierda (PSOE y Unidas podemos). Sin embargo, en número de votos hay un empate que se inclina hacia la derecha: 11.169 miles de votos frente a 10.598 miles de votos. Así las cosas la diferencia en escaños hubiera sido diferente tras una coalición de la derecha o la no aplicación de la ley D'Hont, si tenemos en cuenta que cerca de 600.000 sufragios para VOX se han ido por el desagüe en más de 30 circunscripciones.

         Leía esta mañana a Pedo J. Ramírez que ve las causas del resultado electoral, tan malo para la derecha, en Rajoy por no dimitir a tiempo para evitar la moción de censura y en VOX, que ha provocado una dispersión del voto que ha terminado por apuntillar al PP.

         VOX y Podemos son dos partidos populistas, ambos nacidos al comienzo de 2014 para dar cauce al abatimiento de los seguidores de los dos grandes partidos nacionales infectados de corrupción hasta eltuétano. Surgieron en los dos extremos del espectro político y han dado el juego que han dado: VOX no se presentó a las elecciones de 2015 y 2016 más que de manera muy leve y sólo en Madrid, donde obtuvo 58.000 y 47.000 votos sucesivamente. Podemos, ya en 2015 y 2016 obtuvo 3.200.000 y ayer hasta 3.100.000. De su su techo de 42 diputados, UP ha bajado a 35. VOX ha conseguido 24 quebrando de forma grave sus expectativas, aunque partiendo de cero, con que sólo hubiera conseguido un escaño su mejoría hubiera sido infinita, matemáticamente hablando.

         La audacia de Sánchez ha conseguido hacer del PSOE el partido verdaderamente populista, refugio de los demás y eliminando las distorsiones producidas por las dos formaciones que nacieron con esa vocación populista. Y así ha hecho renacer al PSOE, un PSOE sin ideología con las reivindicaciones a la carta que la sociedad reclama. La sociedad, como es habitual, no está por los grandes valores sino por ver aseguradas las condiciones de vida que hoy tiene y poco más.

         ¡Ojalá! que esto sea posible con el nuevo gobierno que presida Pedro Sánchez.


















E.L./29.04.2019

viernes, 26 de abril de 2019

Jornada de reflexión

Urna electoral


           Con las elecciones generales que celebraremos mañana el mejor resultado que podamos obtener los españoles es el que al acabar la jornada los políticos –todos los políticos, comenzando por el Gobierno- escuchen un clamor vergonzante de reproche que les grite: ‘Ya está bien.’

           Ya está bien de que hace décadas se mercadee con separatistas y/o antiespañoles cediendo soberanía nacional a cambio de apoyos para gobernar. Se ha venido cediendo soberanía otorgando competencias autonómicas, indebidamente; cediendo a chantajes intolerables, con la puesta a disposición de recursos del Estado que no puede permitirse rehusar.

           Ya está bien de tolerar insultos, vejaciones a los españoles a sus instituciones, el ninguneo de la lengua española, de las fuerzas armadas y de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado, las agresiones a personas y bienes de quienes no comulgan con los enemigos de España, las agresiones a formaciones políticas que defienden la Constitución y el estado de derecho siendo conscientes que fuera de la ley sólo está la selva y su ley del más fuerte. Y no es que no existan leyes contra estos atropellos, es (y esto es muchísimo peor) que no se aplican o hasta se aplican de manera tramposa.

           Ya está bien de tolerar tanta delincuencia, organizada o no: ‘okupas’, violadores en manada, salteadores de ancianos y personas menos capacitadas, asalto a los bienes, atentados contra la naturaleza.

           Ya está bien de no imponer la fuerza del Estado, lo que viene suponiendo una abdicación ‘stricto senso’ de las funciones de gobierno.

           Ya está bien de corrupción en los que llegan a ostentar los poderes públicos. Tan grave, tan sistémica y tan notoria ha sido que propició la emergencia en la misma fecha de dos partidos populistas a cada lado del espectro político, para dar cauce a tanto desánimo entre la ciudadanía, pero que distorsionan de una manera sensible los extremos del espectro.

           Quien esté dispuesto a gobernar España ha de estar resuelto a vivir de forma austera, con renuncias, fortaleza, altura de miras y sacrificio a cambiar las tornas de una manera total, convencido él mismo de que ‘Ya está bien’ y que a él –y sólo a él, con las ayudas que tenga por conveniente- le corresponde dirigir el cambio radical. Sepamos, al ir a depositar nuestro voto, lo que nos dejó dicho Confucio en su sabiduría: “Quien se controla a sí mismo y por el bien, no tendrá dificultad alguna para gobernar con eficacia. Al que no sabe gobernarse a sí mismo, le resultará imposible ordenar la conducta de los demás hombres.” Todos sabemos de qué pie cojea cada uno de los candidatos, votemos de manera responsable.

           Buena jornada de reflexión.

           Buena jornada electoral, de la que obtengamos un clamoroso ‘Ya está bien’.











E.L./26.04.2019

viernes, 19 de abril de 2019

Notas sobre el documento de Ratzinger sobre abusos a menores por parte de eclesiásticos


         
Ratzinger, el papa emérito Benedicto XVI

             En primer lugar debo decir que he estado leyendo el documento con pena.

         Ignoro la motivación de Ratzinger al publicarlo y las presiones que haya podido padecer. A los 92 años se sufre más con ellas. En todo caso:


  •  parece sospechoso que antes de su publicación en la revista bávara a la que iba dirigido fuera filtrado a medios norteamericanos radicalmente antifrancisco
  •  y más sospechoso, aún, que al final del documento haga un agradecimiento al papa Francisco como el que hace, que consiste en una “excusatio non petita” a tenor del contexto en que se inscribe

         En cuanto al tema de fondo, la Iglesia debe siempre, por deseo del Señor, “estar en el mundo sin ser del mundo” (Jn. 17, 15-16) y en los momentos en que más cuesta, en las crisis, en las revoluciones sociales…tiene que reforzar sus cimientos y alzar los dinteles de sus puertas.


       Se refiere a que la crisis de la pederastia en sacerdotes y religiosos trae causa de los efectos malvados de la revolución del mayo 68 francés. Alguna leve alusión que hace al Concilio me parece mala y peligrosa para la fe.

         Dudo que haya que abandonar una ética informada por la Escritura y volver a la ley natural, donde se encontraba a gusto. Es más: cada vez estoy más convencido de que la ética metafísica es idéntica a la ética cristiana, salvo en una cuestión, la obligación del cristiano, no sólo de perdonar al enemigo sino de amarlo. Este punto tan vital –como otros- no lo recogeríamos si se nos ocurriera prescindir del Evangelio.

         En todo caso, no deja de ser un golpe bajo a Francisco que no aporta nada bueno al entendimiento eclesial.

         Y un último interrogante ¿por qué estuvo tan callado sobre el asunto durante siete años de pontificado?






E.L/17.04.19

sábado, 13 de abril de 2019

La catástrofe de la pederastia


         
El Papa reza al comenzar la cumbre sobre pederastia en febrero 2019
          
         Voy a meterme en este cenagal que supone el análisis de la pederastia, no porque me resulte agradable sino por todo lo contrario. Es de esos temas que no por desagradables hay que dejar de abordar cuando están en juego tantos valores de primer orden: el ser o no ser de la vida futura de unos menores, víctimas indefensas de los abusos marcados para siempre por sus victimarios; las relaciones de poder existentes entre las víctimas y los victimarios; el sacrosanto entorno de la familia como el escenario primario donde los abusos tienen lugar (sic); la conducta victimaria de los sacerdotes y religiosos de las iglesias -católica y no católica- como una especificidad de las relaciones de poder (en este caso religioso) que se apartan de una ética, no sólo metafísica, sino también evangélica, a las que les obliga su condición y cuyo ejercicio propiciaba un plus de confianza en las víctimas y en sus ambientes de relación. Otra cosa diferente es que se aproveche la oportunidad de propiciar zascas a la Iglesia y se trate de contemplar a la pederastia como si los únicos y exclusivos victimarios fueran los sacerdotes y religiosos católicos, casi como si la pederastia hubiera nacido en la historia de la humanidad por causa de los “malnacidos” clérigos.

     Las cifras de abusos estiman que la proporción de los individuos agredidos sexualmente antes de los dieciocho años es del 20 % de las mujeres y del 10 de los hombres. Las agresiones violentas, duraderas y humillantes provocan las secuelas más graves para el individuo.

         La mayoría de las víctimas, entre un 80% y un 90 % del total, se encuentran en el entorno familiar del agresor. Son más fáciles de ocultar y llaman menos la atención. La confianza del parentesco favorece la coacción para que la víctima no revele lo ocurrido.

         Las niñas, en la mayoría de los casos, conocen al agresor que en la generalidad de los casos es un pariente cercano. En el caso de los niños lo más frecuente es que su agresor sea desconocido.

         El 90 % de las denuncias se presentan contra hombres y el 10 % contra mujeres. Una niña de cada tres denuncia a su agresor, menos de un niño de cada diez hace lo mismo cuando, la agresión viene de una mujer.

         Todos éstos son datos facilitados por José Carlos Bermejo Higuera en su libro ‘Humanizar los rostros de la pederastia’ que sigue siendo –como él mismo dice- un reto vivo para comprender el fenómeno, para atender en el sufrimiento y para prevenir, que es la clave más olvidada y la más importante para reducir el impacto de esta calamidad.

         La cantidad de individuos con trastorno pedófilo que cometen actos de pederastia ha siso prácticamente una constante a lo largo de la historia de la humanidad. El fondo del problema que padece un pederasta es el de su inmadurez psicosexual; por lo demás nada obsta para que puedan ser inteligentes, cultos, estar integrados en la sociedad e incluso estar casados y tener hijos. Adolecen de un conflicto sexual no superado, seguramente a raíz de un trauma infantil no superado, oculto en la mayoría de los casos y del que no se es consciente en muchos casos. No es que toda víctima se convierta en victimario, sino que la mayor parte de los victimarios tienen historia de víctima en su pasado. Así lo expresa José Cabrera, psiquiatra forense.

         Existen pederastas de cualquier género, condición, estado civil, opción sexual. Ha sido un empeño de gran envergadura el sacar a la luz y catigar los casos de pederastia llevados a cabo por los sacerdotes y religiosos de la Iglesia Católica. Un empeño del Papa Francisco que ha proclamado y exigido la “tolerancia cero” para todos los casos y que ha demostrado él mismo con alguno de sus más próximos colaboradores (el Cardenal Pell se me viene a la cabeza en primer lugar) Todos estos casos han venido bien a quienes buscan siempre estar atizando a la Iglesia que se han podido recrear en la suerte de atizarla. Sin embargo, sepan todos que hay de todo entre los pederastas: homosexuales pederastas y pedófilos, pero resulta evidente que, así como ellos, dice Bermejo, también existen abogados, arquitectos, médicos, chóferes, periodistas, bailarinas, azafatas, amas de casa, artistas, músicos, hombres o mujeres de cualquier profesión, oficio o labor (incluso vagos) que siendo heterosexuales, bisexuales, homosexuales, o polisexuales, también lo son.

         La notoriedad mediática de una condición, la de sacerdotes u homosexuales, no determina la exclusividad.

         Existe un estudio de un prestigioso psicólogo forense alemán llamado Hans Kröber (ateo por más señas) en que deduce y afirma que ‘el celibato no causa la pedofilia’ puesto que el porcentaje de pederastia entre sacerdotes y religiosos, que establece según las estadísticas en un 0,04 %, es hasta menor que el que se da entre los heterosexuales de otras profesiones o al de la población global.

         No existe un perfil causal inequívoco del pedófilo, señala Bermejo. Hay quienes partiendo de análisis empíricos afirman la conexión entre factores culturales y sociales. Del otro lado, es importante saber que un niño sin nigún tipo de información sexual puede ser más fçácilmente víctima de los engaños y la seducción de un abusador sexual.

         Existe una responsabilidad colectiva grave para la prevención a través de una educación adecuada. En la familia, sí: una educación para una sana autoestima, para una relación saludable y un uso adecuado de la interdependencia y de los juegos de poder. Una educación sana también para no hacer de la propia experiencia de víctima una causa suficiente para convertirse en victimario. Eso nos llevaría a una cadena sin fin.

         Urge una educación sana en los procesos formativos de las personas que están llamadas a liderar comunidades religiosas, que deberán ser ejemplos de virtud y respeto sagrado de la dignidad de las personas y promotoras de una vida feliz.

         Igual que la prevención urgen formas de ayuda personalizadas para todos los afectados del proceso: las víctimas, sus familiares, pero también los victimarios y los suyos. En sus correspondientes grados y características todos sufren con la pederastia.

         Concretemos algo más el decisivo asunto de la prevención. Algunas pautas para proteger a los niños:

1.      Los niños deben saber y tenerlo asumido que sus padres están presentes siempre para apoyarlos, protegerlos y hasta participar en sus juegos. No necesitan valerse, para ello, de un extraño.
2.      Conviene fijar normas de uso de Internet (redes sociales) y estar al tanto de los chats, de los temas que tratan en ellos y con quiénes hablan. Si preciso fuera hay que vigilar por uno mismo la conducta del niño en la red.
3.      Hay pederastas (no pocos) que crean perfiles falsos en las redes sociales, por lo que hay que enseñar al niño a no compartir imágenes con desconocidos.
4.      Hay que aleccionar al niño sobre cómo debe actuar en caso de perderse en un lugar muy concurrido o cuando un desconocido se dirija a él. Se puede hacer en forma de juego y poniendo ejemplos de las diferentes situaciones que pueden plantearse. Conviene obtener eficacia empleando los medios más prácticos posibles.
5.      Es imprescindible que el niño tenga conciencia de que su cuerpo es suyo, entera y exclusivamente suyo, y que no puede permitir que otra persona lo toque.
6.      Ante la posibilidad de que el niño hubiera iniciado una conducta diferente a la habitual, conviene hablar con él para poder deducir qué está ocurriendo. Inquirir sobre el día y, quizás, sopesar preguntas por tocamientos, si sospecháramos de su posibilidad.
7.      Hay que confiar en la palabra del niño. Si acusan a un adulto de tocamientos o aseguran que “un mayor” no les cae bien, debemos ponernos en alerta por muy respetad y querida que sea esa persona.
8.      En todo caso hay que escuchar al niño, hay que ser un buen interlocutor suyo y dedicarle toda la atención posible. Si no lo hacemos nosotros, otra persona lo hará.

         Voy a hacer una última referencia a los abusos de poder religioso. Como se sabe los sacerdotes de la Iglesia Católica están sometidos a la obligación del celibato, con una excepción muy pequeña en los llamados ‘uniatas’ la Iglesia oriental fiel al Obispo de Roma. Pues bien, a propósito de los abusos por parte del clero católico he oído y leído a católicos, supongo que buenistas, manifestando lo bien que se arreglaría todo si los sacerdotes católicos se casaran y tuvieran su familia, como los pastores protestantes, y lo conmovedora que resultaba la imagen de ver acudir los domingos al oficio con su familia completa.

         Pues bien, ya dejamos dicho líneas arriba que los pederastas pueden ser de cualquier oficio y condición y también manifestamos cómo un psiquiatra forense alemán no atribuía al celibato mayor propensión al delito.

         Pues, habiendo dejado sentado todo esto, quiero que conste que dos periódicos de importante difusión en el estado de Texas (el Houston Chronicle y el San Antonio Express News) han denunciado desde comienzo de este año que desde 1998 más de 400 pastores, voluntarios y educadores de la Southern Baptist Convention (la iglesia protestante más grande de los Estados Unidos) abusaron de más de 700 personas, en su mayoría menores.

        No caigamos los católicos en buenismos en contra de nuestra propia fama.

      Pero sobre todo, sabiendo de la inmensa difusión del horror de la pederastia tengamos el coraje y el talento de prevenir, acompañar y rehabilitar con la mayor decisión.

         Nos va la vida en ello.





E.L./13.04.2019

jueves, 28 de marzo de 2019

Nuevos agravios e injurias de fieles católicos (sic) contra el Papa


 
Besamanos del Papa en Loreto


         El lunes pasado, solemnidad de la Anunciación del Señor, Francisco –Obispo de Roma- pasó la jornada en Loreto donde firmó la exhortación apostólica postsinodal en forma de carta a los jóvenes que se denomina “Vive Cristo, esperanza nuestra.”

     Tuvo lugar un besamanos que dio origen a un vídeo nada afortunado. Los responsables de comunicación de la Santa Sede deberían haberlo vetado, pues ha requerido explicaciones, de esas de las que no deben ser nunca objeto las acciones del sucesor de Pedro.

         Pues bien, como somos católicos y una de nuestras señas de identidad es tener al Obispo de Roma que ejerce el primado sobre los demás obispos, sin ningún respeto lo atizamos cuando nos parece adecuado, sin causa, sin educación, de manera irreverente y por supuesto indisciplinada. Como decimos en español, queremos ser “más papistas que el papa.” Y lo más grande es que concluimos con la conciencia del deber cumplido y el regusto de ser algo más católicos y mejores católicos tras las afrentas.

     Como muestra de lo que estoy denunciando transcribo a continuación cuatro sentencias condenatorias contra Francisco que he podido leer con dolor en FB y otros medios:
1.      ‘El papa evita que le besen el anillo de San Pedro.
Decididamente este papa no es el representante de Cristo en la tierra.’ [No me parece pensar mucho más allá si en un envite ulterior se le pusiera la tacha de anticristo. Y sepa quien esto escribió que Francisco no porta el anillo del pescador; renunció a él y mantiene el anillo que llevaba de arzobispo de Buenos Aires
2.      ‘¡Qué pena me da este vídeo! El respeto al sucesor de San Pedro se demuestra besando el anillo, al margen del hombre que lo lleve.’ [¿No será mejor decir que el respeto al sucesor de San Pedro se demuestra respetándolo?]
3.      ‘Con Dios en el corazón, SS Juan Pablo, II. Con asco, Francisco’ [Aquí sobrepasamos la falta de respeto y nos subimos a la repugnancia expresa. Seguramente, sintiéndonos más católicos cada vez]
4.      ‘No sé, pues vaya maleducado rechazar así a la gente’ [Como se ve esta se sitúa ya, en comparación con las anteriores, en terrenos de la dulzura y la suavidad]

         Como decía uno se los santos padres de occidente, y lo sé muy bien porque formo parte de ella, la Iglesia es “santa y meretriz” a un tiempo. Santa, en cuanto fundada por el Señor Jesús; meretriz a base de nuestras imperfecciones, faltas y pecados. Pero no se puede zaherir al papa, ni a nadie, en los términos que he dejado apuntados ¿Quién es quién para juzgar a nadie? ¿Quién es quién para juzgar al papa que tiene un prisma tan diverso y tan infinitamente más amplio que los cristianos de a pie?

         Como bien escribe Jesús Bastante en RD “No, no fue una 'cobra'. Simplemente un gesto más, que muestra a las claras que la Iglesia está cambiando, que Francisco no es un Papa con capa magna, zapatos caros o que deba ser llevado en silla gestatoria. Esa Iglesia, por fortuna, no debe volver.

El Papa Francisco impidió ayer, durante su visita a Loreto, que varios fieles besaran su anillo o su mano, o que se inclinaran a hacer una reverencia. No es la primera vez que lo hace: y es que Bergoglio no quiere falsas alabanzas, que olvidan lo esencial: la construcción de una Iglesia pobre y para los pobres.

Francisco es el mismo Papa cuyo primer gesto, nada más ser elegido, fue agachar la cabeza y reclamar la bendición del santo pueblo de Dios. El mismo que renunció a vivir en un Palacio, mudándose a la Casa Santa Marta. El mismo que usa sus mismos zapatos gastados, sus gafas viejas, que se negó a usar el tradicional Anillo del Pescador y continuó usando el que llevaba como arzobispo de Buenos Aires.”

         A lo largo de sus seis años de pontificado me he sentido obligado a hacer una defensa suya en un par de ocasiones ya. Con estas líneas no quería defenderle a él, sólo quería denunciar la ordinariez, la falta de sentido, la ausencia de comunión de estos cuatro y de todos los demás que se hayan sentido marcados por el mismo impulso artero, descalificador y netamente deslegitimado. Estos que imponen su ortodoxia no respetan absolutamente las normas: el número 22 de la Constitución dogmatica sobra la Iglesia –Lumen Gentium- del Vaticano, II, que se refiere al colegio de los obispos y su cabeza expresa literalmente que “…el Pontífice Romano tiene, en virtud de su cargo de Vicario de Cristo y Pastor de toda la Iglesia, potestad plena, suprema y universal sobre la Iglesia…” y –añado yo- incluyendo a los que han proclamado semejantes mamarrachadas si es que aún se sienten en la comunión eclesial ¿No es una afrenta a un personaje de excesiva importancia que hubiera sido mejor obviar?

         El Papado exige nuestra reverencia a la persona que lo encarne, sea quien sea, porque representa mucho más de lo que es. Así es nuestra Iglesia.

         Y termino con estas líneas de Bastante: Francisco es “El mismo que quiere que nos centremos en lo esencial, como lleva diciendo desde que, hace ahora seis años, fue elegido como Sucesor de Pedro. ¿Y qué es lo esencial? Las Bienaventuranzas y Mateo 25. La construcción de un mundo nuevo, y la mirada de Dios en los ojos de los que más sufren.
Los tiempos de las riquezas y los oropeles han pasado, también los de los papas infalibles (éste ya ha demostrado que puede equivocarse, y pedir perdón)... y, esperemos, los tiempos de los que creen que Dios está en lo externo, en la genuflexión, en los anillos besados, y no en la posada donde cura sus heridas el Buen Samaritano.”















E.L./28.03.2018