jueves, 3 de enero de 2019

Las migraciones, hoy


        
Hangar en el Aeropuerto de Lampedusa
con los féretros  de tantos inmigrantes muertos en la mar

     En una intervención (de entre veinte personalidades elegidas) para conmemorar el vigésimo aniversario del canal televisivo HISTORIA ESPAÑA, Antonio Garrigues manifiesta entre otras cosas las siguientes: la idea de internacionalizarse se nos aplica a todos y el tema esencial de la humanidad hoy es el de las migraciones. Todos los procesos de emigración han sido siempre positivos a lo largo de la historia y España (aunque lo olvide) sabe lo fructífero que fue para ella, para los españoles, toda aquella época en que hubo de emigrar para mejorar la posición económica de sus gentes. Si los países de Europa tuvieran una política común en materia de refugiados la situación mejoraría sobremanera.

      Lo olvidamos, miramos para otro lado o nos desentendemos del asunto. Sin embargo, en las migraciones sus protagonistas son seres humanos obligados a ellas por la pobreza, indigencia, la guerra, en una palabra por la falta de esperanza. Y –sin embargo- se habla como si se tratara de mercancías o de animales. Se habla sin la menor reflexión: unos con buenismo, esa apariencia de bondad en la sociedad amoral que vivimos; otros sin ocultar su auténtica atroz xenofobia y hasta aporofobia contra los migrantes del África subsahariana que huyen de la guerra o del hambre. O de Venezuela o de América Central.
       
     Como nos recuerda a menudo la Agencia de las Naciones Unidas para los refugiados (ACNUR) el número de desplazados y refugiados en el mundo ha alcanzado un record de 60 millones de personas. Hay que retroceder hasta la Segunda Guerra Mundial para encontrar cifras semejantes. De todas estas personas, la inmensa mayoría se encuentran, bien desplazados dentro de su propio país, bien refugiados en un país vecino. El mundo en desarrollo en Asia y el más pobre en África son las principales regiones tanto de salida como de acogida de refugiados, y sólo una pequeña minoría llega a los países más desarrollados o a la UE en particular.
         
    Y aún dicen que no son refugiados, que vienen a quedarse con lo que es nuestro ¿es mala fe o es que se desconoce la guerra en el centro y en el cuerno de África, en Oriente Medio, la situación, muy por debajo de lo humano, también, de Venezuela o de Nicaragua, Honduras o El Salvador?¿No somos conscientes de la situación de Siria, de Yemen, de Sudán, de la República democrática del Congo, de Etiopía o de Eritrea, de Somalia, de la República Centroafricana?

      En ocasiones parece que hay quien cree que vienen en patera hacia Europa, dispuestos a morir en el Mediterráneo, porque les gusta, porque es la zona de confort elegida entre diversas opciones. Y, en cambio, nadie se conmueve, ni grita a los cuatro vientos que desde Lampedusa al Acquarius se han producido 16.000 muertos más y han aparecido un puñado no pequeño de bulos migratorios como los siguientes:

1.           ¿El cierre de los puertos italianos a las ONG puede determinar el cierre de sus misiones de rescate?
       Sí, ciertamente. El resto de puertos españoles o franceses están muy alejados de la zona de búsqueda y rescate. Sin puertos en Italia o Malta estas operaciones acabarán por desmantelarse. La persecución legal a estas organizaciones da sus frutos: de catorce barcos que había hace dos años en la zona de búsqueda, hoy quedan sólo cuatro.
2.        ¿Es Valencia una posible base permanente de las ONG?
        No. De ninguna manera, no es más que una solución provisional. Ni Valencia, ni Marsella, ni Barcelona sirven como base permanente porque están demasiado lejos de la zona de búsqueda y rescate. Si tienen que perder cinco días de ida y cinco de vuelta hasta ese puerto, pasarían menos tiempo rescatando, lo que significaría más muertos en el mar.
3.      ¿Existe el riesgo de que las ONG se coordinen con las mafias de tráfico de personas?
         Falso. No es posible ya que los rescates en el mar se coordinan desde el Centro de Rescates de Roma, dependiente del Ejecutivo italiano. Y este es el que decide dónde se dirige cada barco a partir de las alertas de las embarcaciones en peligro.

4.      ¿Entran los barcos en aguas territoriales libias para rescatar?

        Falso. Según Ugarte, experto en migraciones de Médicos sin fronteras “Ni somos taxis de nadie ni entramos en aguas que no debemos entrar. El Centro de Rescates de Roma contacta con nosotros para mandarnos a las zonas en las que tenemos que rescatar a embarcaciones con problemas; también nos coordina para llevar a puerto a gentes transferidas de otros barcos para que algunos puedan quedarse y no abandonen el área.”

5.      ¿Puede morir más gente por el cierre de los puertos italianos?
         Verdadero. Criminalizar e impedir el trabajo de las ONG empeorará las condiciones de rescate. El acoso judicial al buque español Open Arms en Sicilia, en la primavera pasada, es una muestra patente de ello. Lamentablemente, con las mejora de las condiciones de la mar y el aumento de las salidas en pateras pueden ahogarse muchas más personas.

6.    ¿Existe el denominado “efecto llamada”?
        Falso. Italia puso en marcha, en 2014, la operación de rescate Mare Nostrum por una cuestión moral tras los grandes naufragios de Lampedusa. En septiembre de aquel año Italia pidió ayuda a la UE para poder sostener aquella misión, pero los socios europeos esgrimieron el «efecto llamada» como excusa y la operación Mare Nostrum terminó a pesar de su éxito: 100.000 rescatados. La U.E. sustituyó aquella operación italiana por otra militar, Tritón, con menos medios y centrada en el desmantelamiento de las mafias con resultados cuestionables. La consecuencia fue que el año siguiente se duplicaron los muertos porque las pateras no dejaron de llegar a pesar de la cancelación de las operaciones de rescate. Es impensable creer que el migrante decide cuando ponerse en camino y de qué manera. Los movimientos migratorios están condicionados por muchos factores: la situación del país de origen, la presencia de mafias, disponer de rutas migratorias a mano, el país de salida al Mediterráneo y otros. El hundimiento del estado libio y el horror que viven a su paso los emigrantes subsaharianos resulta mucho más determinante en la salida de pateras que cualquier política europea ¿Cómo es posible pensar en un ‘efecto llamada’ cuando los inmigrantes –cuya información es muy escasa- no pueden determinar cuándo eligen salir?

7.      ¿Puede Europa devolver a Libia a los rescatados?
         Falso. Tal proceder violaría la Convención Europea de Derechos Humanos y buena parte de los tratados internacionales. No es válida ni para inmigrantes económicos ni para refugiados. No se puede llevar a nadie a un país donde vaya a sufrir un trato inhumano –documentado en numerosas ocasiones- con torturas, venta de esclavos, violaciones masivas a mujeres…

8.      ¿Cuándo se cierra una vía se abre otra?
         Verdadero. Si se apuesta nada más que por cerrar vías de manera fronteriza y policial, las autopistas migratorias cambiarán. Ha sucedido así siempre: el inmigrante opta por otras maneras de llegar a su destino, aunque sean cada vez más peligrosas.

9.      La política migratoria de Salvini ¿va en contra de las ONG?
         Sí, ya que los buques de la armada italiana sí pueden desembarcar migrantes en puertos italianos mientras que el Gobierno Salvini impide usar Italia como base de operaciones para las ONG. Malta hace ya mucho tiempo que se negó a seguir colaborando.

10. ¿Tiene Bruselas responsabilidad en esta crisis migratoria?
         Verdadero. Bruselas tiene una gran responsabilidad porque ha delegado el problema migratorio en los países del sur sin ocuparse del problema mientras que ha impuesto controles económicos y rescates férreos a esos mismos países. Además, permite que esos países violen sus acuerdos migratorios con la UE, además de las leyes del mar, la Convención de Ginebra y todos los tratados de asilo y refugio.

        Los flujos migratorios se han ido intensificando ya que la situación de los migrantes en los lugares de origen no mejora sino –al contrario- va recrudeciéndose de forma notoria.

        ¿Cuál ha sido la respuesta a esa intensificación de los flujos migratorios? A nivel de la U.E. el mecanismo de solidaridad de las cuotas obligatorias de refugiados que Bruselas propuso en 2016 para ayudar a los países que sufren mayor presión migratoria –Italia, Grecia y ahora España- ha muerto sin haber apenas vivido, ha proclamado Dimitris Avramopoulos, Comisario de migraciones. Y ha muerto, añado yo, por la cerrazón de estados como Italia y Hungría que han cerrado sus fronteras a los refugiados. Y a ellos se van sumando en el resto de Europa partidos nacionalpopulistas, que aún no gobiernan pero que puede que lo hagan pronto: el Frente Nacional en Francia; Alternativa para Alemania o el PVV, partido por la libertad holandés; en las últimas elecciones suecas el partido homólogo a estos ha quedado tercero; han sido muy severas las manifestaciones y protestas xenófobas en Alemania, y en Francia se produjo la deportación de los gitanos de 2010 a 2013 durante el mandato de Sarkozy.

        En Europa se constatan dos realidades: que la derecha radical ha experimentado auge en los últimos años y que los estados con políticas más radicales contra los refugiados (Italia, Hungría y Polonia) se van viendo cada vez más apoyados por la ciudadanía.

     La falta de compromiso con la sociedad de los partidos tradicionales viene propiciando la aparición de partidos populistas –de izquierda o de derecha- (los que más que un ideario llevan en su cartera lo que la sociedad demanda porque es de lo que carece) Eso ocurre en Europa con los partidos que ya he citado, en España contamos con Podemos en la izquierda y VOX en la derecha, ocurre en Estados Unidos con el “trumpismo” y ha ocurrido en Iberoamérica en países como Bolivia, Ecuador y Venezuela con desigual suerte, de todos conocida. Estos movimientos son siempre nacionalistas por lo que socavan las organizaciones supranacionales creadas con anterioridad.

        En esta línea contemplo, cada vez con más dificultad, que la U.E. pueda sostener una política seria, organizada, proporcional y justa de acogida a migrantes y refugiados que produzca las salvaciones de náufragos que exige una sana antropología.

   Los comentarios que se van oyendo a nivel de calle son decepcionantes por inmisericordes y hasta crueles. Por ejemplo, transcribo un comentario publicado en FB: “A ver si empieza pronto a funcionar el ministerio de igualdad, porque yo quiero las mismas ayudas que los extranjeros.” ¿Es posible decir semejante “boutade” –hiriente a más no poder-, falsa como un duro de plomo, sin ir a esconderse y no volver a aparecer más? Otra lindeza proclamada en FB: “Hala! Están entrando a mansalva”, con una foto do fondo de una patera abarrotada.

   La creencia xenófoba de que los extranjeros reciben más subvenciones que los españoles se desmiente con la realidad que se constata en cifras. Sin embargo, exageraciones como “el 70 % de los beneficiarios son inmigrantes” o “dónde están los Vázquez, los Martínez o los López” son algunas de las afirmaciones que año tras año se repiten con la publicación de los nombres de quienes reciben ayudas para arrendar una vivienda. Los datos reales, tomados del diario El País de 16.03.18, son los siguientes: las ayudas autonómicas a lo largo de 2016 y 2017 a la población extranjera fue del 40 %. Los números varían considerablemente de unas autonomías a otras: Extremadura y Andalucía, menos del 10 % (6,7 y 9,7, respectivamente); en Cataluña, Aragón y Rioja se acerca al 50 % siendo el País Vasco el único lugar donde más de la mitad de los beneficiarios por la ayuda del alquiler son extranjeros (52 %)

       Además, la mitad de los extranjeros que viven en España son comunitarios pese a que el imaginario colectivo sólo piensa en africanos y marroquíes cuando habla de inmigrantes. Y ese imaginario colectivo cree que los inmigrantes reciben más de lo que aportan, sobre todo en sanidad y educación, añade Joaquín Arango, catedrático de Sociología de la UCM. Los datos nuevamente lo desmienten: los inmigrantes consultan, por ejemplo, un 7 % menos al médico que los españoles y tienen un gasto farmacéutico medio por persona de 73,70 € frente a los 374,01 € por cada español, según Stop Rumores.

     Pero el miedo y el populismo arrollan los datos. El lema es: “primero nosotros, y si sobrase una vez que todos los españoles hubieran recibido una ayuda, quizá, y sólo entonces, se le podría dar a un extranjero.” A ese grado de insolidaridad se llega.

En Twiter y FB


        Ante este panorama confuso e inmisericorde ¿qué podemos hacer? El asunto del derecho de extranjería está a caballo siempre entre los conceptos de “solidaridad” y la “ciudadanía”. La solidaridad es universal: es un concepto positivo, constructivo. Fundamentado en la alteridad de la persona humana, puede definirse por el aforismo “la unión hace la fuerza.” La solidaridad es el acto de comprensión de los problemas ajenos. La solidaridad crea redes de relaciones dentro o entre los grupos sociales constituidos. La solidaridad, que presupone la voluntariedad y la cautela, puede crear situaciones que desafíen los límites del establishment internacional. La solidaridad desafía toda frontera. La solidaridad, por otro lado, exige tomar partido, como la libertad.

       La ciudadanía, en cambio, no goza de la misma reputación. Así como fue un concepto acuñado en la independencia de Estados Unidos y en la Revolución Francesa: conjunto de ciudadanos, de hombres libres, de sus derechos –los derechos universales del hombre libre- en la actualidad se la utiliza, con cierta frecuencia, como principio excluyente, para justificar ciertos fenómenos de segregación histórica nacional. El concepto de ciudadanía refuerza la coherencia y homogeneidad de los grupos humanos.

       En cambio, la palabra solidaridad refleja un marco distinto, en el que prima la cooperación de personas de diversos colectivos y en el que la homogeneidad cultural interna de dichos colectivos humanos es casi irrelevante.


Esquema SOLIDARIDAD VS CIUDADANÍA
propuiesto por Juan A. Cebrián, María Isabel Bodega y Ana M. López-Sala
en el núm. 7 de la Revista Migraciones

        [Mientras escribo estas líneas recibo la noticia de 12 nuevas muertes en el Mar de Alborán al naufragar una patera, de la que Salvamento marítimo consiguió rescatar a 33 personas]

        En el asunto relativo al derecho de extranjería, los estados serán siempre soberanos, lo que no quita para que puedan llegar a acuerdos para lograr más eficacia y ordenar mejor las migraciones. Esto no está resultando posible ni en la Unión Europea ni en otras regiones del mundo.

        Veremos en qué queda el Pacto mundial por una migración segura, ordenada y regular firmado en Marrakech el 10 de diciembre pasado. La cumbre de Marrakech ha contado con la participación de dos tercios de países de la ONU pero con significativas ausencias como las de Estados Unidos, Italia, Austria, Israel o varias naciones centroeuropeas. Frente al argumento de muchos países de que el pacto que se va a suscribir afecta a su soberanía nacional, el Gobierno recalca (y recalca bien) que no se trata de un tratado, sino de una declaración de principios, y que los países que la apoyen pueden tener su propia política migratoria en función de sus necesidades. El Ejecutivo considera que España es uno de los países mejor preparados para afrontar el fenómeno migratorio porque su historia hace que haya sido país de llegada, tránsito, retorno y origen de migrantes.

        Una de las características de los españoles es que olvidamos con facilidad nuestra historia y en ella está escrito que en los años 60 del pasado siglo (antes de ayer en la práctica) entre millón y medio y dos millones de emigrantes españoles (datos de Alicia Alted en una monografía de 1994) se asentaron en países europeos como Alemania, Francia, Bélgica, Reino Unido, Suiza u Holanda. En todos los casos, urgidos por la necesidad.


Emigrantes españoles de los años 60
hacinados en el andé de una estación de F.C.


        Como señala Gonzalo Fanjul en la revista de Política Exterior del 12.12.2018: “Cuando la polvareda levantada por Estados Unidos y su escuadrón antiinmigración se haya despejado, la comunidad internacional se encontrará con que está un paso más cerca de resolver el desafío migratorio.”

        Lo que se pretende en el acuerdo mundial de Marrakech es establecer un marco multilateral de cooperación que reduzca los riesgos asociados a la movilidad humana y multiplique sus muchas posibilidades.

        El pacto despliega a través de 23 objetivos un relato político de las migraciones como un hecho natural, inevitable y esencialmente positivo.

      El pacto es explícito en garantizar la soberanía de los Estados sobre sus fronteras. Remarca el derecho a emigrar tal como está reconocido en la Declaración d los Derechos Humanos, sin que nadie tenga la obligación de admitirte.

       Pero eso no equivale a decir que el pacto sea ideológicamente inocuo o irrelevante. Quienes se oponen a él tienen razón al afirmar que se trata de una apuesta clara por el multilateralismo y por el compromiso de los Estados a generar bienes públicos globales través de la cooperación.

        Yo me adhiero a esa apuesta e invito a la adhesión a mis lectores.


E.L./03.01.2019

miércoles, 17 de octubre de 2018

VOX


        
De izquierda a derecha, fundadores de VOX
Ana Velasco, Santiago Abascal, Cristina Seguí, José Manuel Ortega Lara,
José Luis González Quirós, María Jesúa Prieto-Laffargue, Ignacio Camuñas
e Iván Espinosa de los Monteros

        El pasado 8 de octubre, domingo, se reunieron en Vistalegre 10.000 enfervorizados simpatizantes de VOX. Un número pequeño de gente, sin necesidad de sesudos análisis sociológicos, en el que se agrupan –en general- personas de buena fe, de un origen social de la derecha política, desencantados con la evolución de los acontecimientos. He dicho un número pequeño de gente, tanto en relación con la población de Madrid como en comparación al número de votantes estimados de VOX en España en la actualidad, algo más de medio millón de personas.

Cartela que viene circulando por las redes sociales


         Circula por las redes una cartela con fondo de color morado (muy mal hecho, ya que es el color de Podemos) que se titula en letras mayúsculas ¿ES DE EXTREMA DERECHA VOX? Es la cartela que reproduzco al comienzo de este párrafo. Tomando su texto como guía voy a expresar lo que todo esto me sugiere.

         La cansina cantinela de tildar a un grupo de ser de “extrema derecha” una y otra vez para desacreditarlo consigue que se desnaturalice el concepto o el atributo que se imputa. El término “extrema derecha” queda vacío de contenido de tanto malgastarlo. Todo izquierdista que no coincide con mis tesis me llama fascista (o facha) aunque sea tan liberal como Adam Smith. Allá ellos, su verdad y sus conocimientos.

         Pero lo decisivo no es el punto en que la derecha o la izquierda se encuentren en relación con un hipotético fulcro: centro-derecha; derecha; extrema derecha. O los correlativos en la izquierda. Lo decisivo, donde la sociedad y el Estado han de actuar desactivándolos, es en aquellos grupos que tiene el objetivo de actuar contra el sistema para destruirlo. Y en ese sentido ya he puesto de manifiesto en otros escritos que existen en España formaciones anti-sistema con las que conviene acabar si no queremos que ellas acaben con nosotros.

         Y en esa línea, el límite es el cumplimiento de la ley: desde la Constitución hasta las normas de protocolo. Todas son imprescindibles y todas dimanan de una pirámide normativa cuyo vértice es la Constitución.

         Cuando falta la ley o se vulnera impunemente se acaba la sociedad y comienza la selva, donde sólo rige la ley de la selva, el triunfo de los depredadores más fuertes.. Eso, que ya ha ocurrido en España y no hace mucho, menos de noventa años, no puede volver a suceder, nos va la vida en ello. Como individuos y como nación.

         VOX se registró como Partido político el 12 de diciembre de 2013 con el objetivo de “recoger el voto de la derecha desencantada con las políticas del PP” y se presentó a los medios el 16 de enero de 2014 en una rueda de prensa de sus promotores Cristina Seguí, José Antonio Ortega Lara, José Luis González Quirós, Santiago Abascal e Ignacio Camuñas.

         Además de los que dieron la rueda de prensa fueron promotores, también, Alejo Vidal Quadras (primer presidente del partido), Iván Espinosa de los Monteros, Ana Velasco Vidal-Abarca, María Jesús Prieto-Laffargue y Enrique Alvarez.

         No sé por qué razón fueron tantos los promotores de VOX que abandonaron el partido. Suelen darse muchas luchas de egos en estas circunstancias. La realidad es que hoy sólo se mantienen en el partido Santiago Abascal, Ortega Lara e Iván Espinosa de los Monteros. A los que acompaña el Secretario General, no promotor, Javier Ortega Smith, abogado que siendo el responsable jurídico del partido es además quien lleva la dirección procesal de las acciones que VOX ha emprendido contra los dirigentes separatistas.

         Todo ello ha dejado a VOX con un espesor político e intelectual muy rebajado bajo el liderazgo de Abascal y con Javier Ortega Smith como longa manu: a él se deben acciones como la colocación de una bandera española en la cara noroeste del peñón de Gibraltar y tener que regresar a nado tras su ejecución y a él se debe la dirección procesar de las acciones penales contra los golpistas.

         Si se atiende a lo que predica VOX de sus postulados que propone a la ciudadanía a través de Javier Ortega, son los siguientes:

  • ·        Abolir la ley de memoria histórica, lo que parece razonable por lo sesgada y sectaria que se ha hecho la ley, que es muy peligrosa como acicate de un cainismo que debió estar superado desde la Transición, que para eso se hizo.
  • ·        Igualación de la Policía Nacional y de la Guardia Civil y supresión de las policías autonómicas. Muy justa la igualación de ambas y razonable la supresión de policías autonómicas, toda vez que el monopolio de la fuerza debe estar en manos del estado.
  • ·        Derogar la ley del aborto. A mí me parece bien. Con Julián Marías considero que la levedad del aborto es la gran aberración de la humanidad que comenzó en el siglo pasado y continúa en nuestros días.
  • ·        Propiciar la mayor rebaja fiscal de la historia en aras de la libertad y de la creación de empleo. Optar por la libertad es ajustarse a la naturaleza del hombre.
  • ·        Dotar de medios humanos y materiales al poder judicial y reforma de la LOPJ con vista a que no pueda existir interferencia política alguna en la carrera judicial y en la carrera fiscal.
  • ·        Devolución de competencias de forma inmediata en educación, sanidad y justicia. Nunca se deberían haber transferido por lo que recuperarlas es muy digno de encomio.
  • ·        Dotar de medios humanos y materiales a las FF. AA. para que puedan cumplir con eficacia sus misiones establecidas en el artº 8 de la Constitución.
  • ·        Promover la reforma constitucional para eliminar la disposición transitoria 4ª que establece un procedimiento para que Navarra pueda integrarse en la comunidad vasca.
  • ·        Terminar con las subvenciones a partidos, sindicatos y organizaciones. Que cada organización se busque los ingresos entre sus afiliados.
  • ·        Garantizar por ley la libertad de cazar en todo el territorio nacional.
  • ·        Garantizar por ley la tauromaquia en todo el territorio nacional.
  • ·        Acabar con el control de los medios de comunicación, paso fundamental para garantizar la libertad de los ciudadanos.
  • ·        Acabar con las leyes de ideología de género. Ciertamente son perversas para la naturaleza humana.
  • ·        Garantizar por ley el derecho y el deber del uso del español en cualquier punto de España.
  • ·        Modificar la ley de partidos políticos impidiendo aquellos que sean proetarras o contrarios a la integridad del territorio español. Serán declarados inconstitucionales.
  • ·        Revisar los acuerdos internacionales en que la unidad de España, la soberanía y las libertades de los españoles no estén suficientemente garantizadas.


         También quiere acabar con las autonomías. Se supone que promoviendo una modificación de la Constitución en ese sentido. No se olvide que el estado resultante de la Constitución del 78 fue denominado “estado de las autonomías” por causa de la significación que aquellas tuvieron, con competencias superiores a los estados de las configuraciones políticas Federales.

         Con estos postulados a la vista es un despropósito tildarlos de extrema derecha. Estos que hemos enumerado son principios, sobre todo, de orden y de revisión de estos cuarenta años de desarrollo constitucional en un proceso de prueba y error (constante en toda actividad humana para poder ir progresando hacia el bien, que a la postre es de lo que se trata) Sin embargo, los antisistema, cuyo objetivo es acabar con España (los toros, el Rey y la Constitución….y se terminó) los tachan de fascistas, de nazis, de antisistema por la derecha, de demonios incompatibles con la civilización. Esa es la mentira que argüía Lenin como arma política y estos quieren la revolución, no dejar piedra sobre piedra de lo que fue el suelo patrio, que se decía en el siglo XIX, y que es una expresión bonita por romántica.

         Con todo, hay sombras importantes en el comportamiento de VOX.

         En enero de 2017 participaron en la cumbre “Libertad por Europa” junto a partidos como el Frente Nacional francés (FNF) de Marine Le Pen; Alternativa para Alemania (AFD) de Frauke Petry (entonces) o el PVV (partido de la libertad holandés) de Geert Wilders. Todos ellos denuncian el multiculturalismo como causa de la crisis europea y defienden la identidad nacional frente a los intereses de la U.E.

         Abascal, que mantuvo contactos con todos ellos, destacó en un comunicado que “la deriva de los viejos dinosaurios socialdemócratas y populares está teniendo respuesta contundente en toda Europa”.

         “Tenemos el deber de contribuir a que esa respuesta también se produzca en España”, proclamó Abascal, para quien su partido es el representante natural en España de un movimiento que ha dado sus primeros pasos en la ciudad alemana de Koblenz con representantes de todas las derechas europeas.

         Y se llegó al maximalismo de afirmar que VOX está hoy en el epicentro de la gran reacción que se avecina en todo el mundo y que será un punto de inflexión para la victoria de nuestras ideas y para la salvación de Occidente, de su libertad y de su identidad.

         Sospecho siempre y me aparto, en consecuencia, de los que exhiben veleidades soteriológicas. Sólo atribuyo una radical y auténtica vocación salvífica a Jesucristo, el Señor.

         Me rebelo contra la xenofobia (y hasta la aporofobia) de los que se niegan a admitir refugiados en Europa, incluso falseando los hechos para hacerse populares: que no son refugiados, que vienen de turismo ¿pero no conocen la situación que se vive en Venezuela, en Siria, Yemen, el Centro de África, Oriente Medio, América Central? ¿Pero alguien cree de veras que gusta venir en patera con el riesgo de morir y, en el mejor de los casos, con muertos a bordo al llegar a las costas europeas? El desentenderse de tantas situaciones de angustia va contra la legislación de Derechos humanos que nuestros países tienen suscrita; en las redes, por contagio de ese populismo tan corrosivo, se falsean datos continuamente de las ayudas percibidas hasta la exageración más llamativa y todo ello coreado por los de al lado reforzándose como buscando una justificación en grupo. Lo que se impone es definir una política de migraciones bien hecha en la UE y hacerla cumplir de manera contundente.

         Quiero dejar aquí constancia de que no soy yo solo quien está en contra de planteamientos xenófobos, aporófobos, racistas y filonazis. Frauke Petry, que representaba a AFD en la cumbre de “Libertad por Europa” de enero de 2017, salió de Alianza para Alemania y fundó a finales del mismo años un partido nuevo Blaue Wende (Vuelta azul) con el objetivo de recoger el voto liberal conservador alejados de los exabruptos racistas y filonazis de AFD.

           Por fin quiero actualizar este escrito poco antes de las elecciones de 28 de abril de 2019 con las últimas nuevas ocurrencias de Santiago Abascal que propone al concurrir a ellas. cambiar la legislación de armas de fuego para que su portabilidad sea de plena libertad; la construcción de vallas en Ceuta y Melilla pagadas por el Reino de Marruecos en el mismo estilo que Donal Trump (de populismo a populismo); declarar iñegal el aborto y promover el cine patriótico y volver a la mili obligatoria; establecer la cadena perpetua para algunos delitos. Algunas de ellas me parecen bobadas, alguna otra me produce cierta preocupación por los riesgos que pudiera conllevar.

         Que cada cual saque sus conclusiones y actúe en conciencia optando por lo mejor para el bien de España y de los españoles.

         Y que no perdamos nuestra sensibilidad por el ser humano. Más cuanto más necesitado esté.




























E.L./17.10.2018

lunes, 17 de septiembre de 2018

Tus zonas erróneas




Portada del libro


Soy nada partidario de los libros de autoayuda, de tanto coaching como se vende hoy, de los Bucay argentinos y de los Paulo Coelho brasileiros. Me resultan muy cansinos y no me concitan interés alguno, en general.

Sin embargo, en los años ochenta llegó a mis manos una obra de un psicoterapeuta americano llamado Wayne W. Dyer, cuya lectura me resultó muy grata y de mucho interés y ayuda real. La he recomendado en varias ocasiones desde entonces. Se llama “TUS ZONAS ERRÓNEAS” con el subtítulo siguiente: Técnicas audaces, pero sencillas, para dominar los esquemas erróneos de tu conducta. La obra es de 1976 y yo leí una edición, la 28ª, de 1985, traducida por María Pilar Donoso en Editorial Grijalbo. La fotografía de su portada encabeza estas líneas.

A lo largo de más de 300 páginas en una edición de bolsillo, el autor explica y justifica el por qué de la equivocación de tantas actitudes que afectan negativamente a la psicología de las personas y que, conociéndolas, es posible evitarlas, transformándolas en otras que sean positivas para la conducta de los individuos.

Tiene una dedicación preciosa a su mujer, que dice así:

“Para TRACY LYNN DYER
Te amo
de ese modo especial
que describo
en estas páginas”

Pues bien. El llegar a ese modo especial descrito en esas páginas supone obtener una psicología sana y un grado de libertad mayor que el que se tenía al comienzo, supone el estar limpio de zonas erróneas.

A esas personas las describe al final de la obra con treinta y dos caracteres, que yo voy a transcribir aquí sin más comentarios con la idea de que pueda haber alguien a quien le pueda ser de utilidad.

Es todo.

Y dice así:



Un hombre sin zonas erróneas:

1.      Disfruta virtualmente de todo lo que le dispensa la vida,
2.      Si hay que destruir ciertas situaciones, ellos tratarán de destruirlas y disfrutarán haciéndolo.
3.      Está libre del sentimiento de culpa.
4.      No se atormenta con preocupaciones.
5.      Vive ahora en el presente y no en el pasado o en el futuro. No se sienten amenazados por lo desconocido y buscan nuevas experiencias que no les sean familiares.
6.      Es notablemente independiente.
7.      A los niños les ofrecen un modelo de persona afectuosa e interesada, pero alientan su confianza en sí mismos casi desde el principio ofreciéndoles mucho amor en todas las oportunidades que se presentan.
8.      Son capaces de funcionar sin la aprobación y aplauso de los demás.
9.      Cuando observas a estos individuos se nota una falta de inculturación. No son rebeldes, pero hacen sus propias elecciones aunque esas elecciones entren en conflicto con lo que hace toda la demás gente.
10. Saben reír y hacer reír.
11. Son gente que se acepta a sí misma sin quejas.
12. Se aceptan a sí mismos y al mundo tal como es. Sin pretensiones, sin lamentaciones, con una aceptación simple.
13. Aprecian el mundo natural.
14. Tiene una percepción muy especial en lo que respecta a la conducta de los demás y lo que a otros les puede parecer complejo e indescifrable, para ellos es claro y comprensible.
15. Para esta gente, un problema es sólo un obstáculo que hay que vencer y no un reflejo de lo que ellos son o dejan de ser como personas.
16. Nunca pelean inútilmente.
17. Son incapaces de estereotipar.
18. No son gente enfermiza.
19. Honestidad.
20. Esta gente no culpa a los demás.
21. No se preocupan mucho por el orden, la organización o los sistemas en sus vidas.
22. Existen de una manera funcional y si todo no es tal cual ellos quisieran, encuentran que eso también está bien.
23. Es gente con niveles de energía especialmente altos.
24. Son agresivamente curiosos.
25. Son buscadores de la verdad en el sentido de aprender cosas, siempre estimulados por la posibilidad de aprender más y sin llegar a creer jamás que ya son un producto terminado.
26. No se sienten nunca superiores ni actúan como si lo fueran, alardeando de sus méritos para que otros los aplaudan.
27. Y son agresivos en sus actitudes respecto a sus intereses.
28. No tienen miedo al fracaso.
29. Nunca escogen la ira que inmoviliza.
30. Estos felices mortales no son nada defensivos.
31. No tienen héroes ni ídolos.
32. Más significativamente, estos individuos se aman a sí mismos.

Y lo único que añado yo, de mi propia cosecha, respecto a la última de las características es lo siguiente: es bueno amarse a sí mismo, pero nada más que lo justo. Aquí no es válido el amor infinito como en el caso del amor a la mujer, a los hijos, a los pobres de la tierra…

Que permanezcáis todos los que me leéis libres de zonas erróneas.


























E.L./17.09.2018

jueves, 26 de julio de 2018

Soraya contra el PP


         
Que no entro si no vamos al 57 y 43 % respectivamente
¿No hay nadie que le explique la perversidad de su actitud?

             He leído ya varias cosas sobre el PP y Soraya en estos últimos meses. Sólo voy a recordar unos cuantos rasgos que la han ido definiendo, por sus obras, a lo largo del tiempo.

         Soraya no debe ser desconocida para ninguno de nosotros y, no obstante, he advertido alguna que otra sorpresa entre mis contactos por su actuación contra el partido, tras haber perdido el Congreso y sin asumir su derrota.

         Ha sido vicepresidenta del Gobierno Rajoy, que fue capaz de enderezar el desastre a que llevó Zapatero la economía española y, en cambio, ha dejado una crisis política en España no vista desde los años 30 del siglo pasado. Aquí se ha llegado por inacción, dejadez, “el tiempo lo arreglará” cuando es de todos conocido que en términos de gestión (no sólo de acción política) la peor decisión es la que no se toma.

         En vez de ocuparse con denuedo de la escisión de Cataluña se ha entretenido en manejos turbios de “madrastra de Blancanieves”: para anular un eventual crecimiento del PSOE en las encuestas, propició un duopolio televisivo que abrió la puerta de la casa a Podemos, con consecuencias que podrían haber sido aún más graves; cuando Ciudadanos comenzó a liderar las encuestas de intención de voto orquestó un vapuleo a la formación de Rivera, confundiendo al que estaba en el juego político fiel a las reglas, con aquellos que van contra el Estado, sus leyes, contra la nación española, contra todo lo que se mueve a excepción de los dineros que les llegan del Estado. Tras la puesta en vigor del art. 155 de la Constitución (sic) ella fue Presidenta de la Generalidad en funciones y no recuerdo que hubiera ido a Cataluña en alguna ocasión.

         En relación con el PP ha contribuido de manera continuada a desideologizar el partido sin importar que fuera perdiendo los principios y valores que lo informaron, sustituyéndolos por un exclusivo marketing electoral. Un partido no es una empresa que deba ir ganando cuotas de mercado y nada más. Las debe ganar, sí, desde los principios que lo informan y sin renunciar a ellos. Desconozco las tramas de las que se le acusa en el interior del PP actuando contra unos u otros en función de sus filias y de sus fobias.

         Todo ello, tanto en el Gobierno como en el Partido, ha sido consentido (quizás promovido, no lo sé) por Mariano Rajoy. Con ello quiero decir que ella puede que no tenga toda la responsabilidad, pero sí una porción sustancial de responsabilidad.

         Por último, es decepcionante –si todo lo anterior no lo fuera- la ampulosidad con que ha llamado a la unidad del partido, desde la convocatoria de primarias, para que, una vez derrotada en el Congreso, se empeñe –proclamándolo alto y claro- en que no propiciará la unidad si no se le garantizan puestos en el Consejo de Administración proporcionales a su aportación de capital. “Cosas veredes, Mío Cid”

          una lástima que un partido que ha sido el más grande de España y que ha vertebrado el centro derecha español quede hecho unos zorros y roto. Espero que Casado y los que le ayuden puedan remediar la situación a no tardar.

         Pero eso, sí: que cada uno examine con rigor y sin hacer trampas en el solitario su responsabilidad.



























E.L./26.07.2018